Migraña: síntomas, causas, tratamiento y prevención
La migraña es mucho más que un dolor de cabeza fuerte. Es una enfermedad neurológica que afecta al 12-15% de la población española — más de 5 millones de personas — y es la segunda causa de discapacidad a nivel mundial en menores de 50 años.
¿Qué es la migraña y en qué se diferencia del dolor de cabeza común?
La migraña es una enfermedad neurológica compleja, no simplemente un dolor de cabeza intenso. Se caracteriza por episodios recurrentes de dolor de cabeza con características muy específicas, que pueden incapacitar a quien los sufre.
| Característica | Migraña | Tensional |
|---|---|---|
| Tipo de dolor | Pulsátil, latiente | Opresivo, en casco |
| Localización | Un lado (generalmente) | Ambos lados |
| Intensidad | Moderada-severa | Leve-moderada |
| Náuseas/vómitos | Frecuentes | Raros |
| Luz/sonido | Molestan mucho | No suelen molestar |
| Con ejercicio | Empeora | No suele cambiar |
| Duración | 4-72 horas | 30 min - varios días |
Fases de la migraña
Un episodio de migraña puede tener hasta 4 fases:
1. Pródromo (horas o días antes)
Señales de que viene una migraña: bostezo excesivo, cambios de humor, rigidez de cuello, sensación de hambre o antojos específicos, fatiga, dificultad para concentrarse.
2. Aura (en ~30% de los casos)
Síntomas neurológicos reversibles que duran 20-60 minutos antes del dolor:
- Visual (la más frecuente): puntos brillantes, líneas en zigzag, pérdida temporal de visión en parte del campo visual
- Sensitiva: hormigueos o entumecimiento en cara, mano o brazo
- Del habla: dificultad para encontrar palabras
- Motora (poco frecuente): debilidad en un lado
3. Dolor
La fase principal. Dolor pulsátil, generalmente unilateral, de moderado a severo. Empeora con el movimiento. Acompañado de náuseas, vómitos, fotofobia (sensibilidad a la luz), fonofobia (sensibilidad al sonido). Duración: 4-72 horas.
4. Postdrómo ("resaca de migraña")
Tras el dolor: fatiga, dificultad de concentración, sensación de "estar grogui" que puede durar hasta 24-48 horas.
Desencadenantes frecuentes
Identificar los propios desencadenantes es clave para prevenir episodios:
- Estrés (y el "rebote" tras el estrés, como el fin de semana)
- Cambios hormonales: menstruación, anticonceptivos, perimenopausia
- Alteraciones del sueño: dormir demasiado o demasiado poco
- Saltarse comidas o ayunos prolongados
- Deshidratación
- Alcohol: especialmente vino tinto y cerveza
- Cafeína: tanto el exceso como la abstinencia
- Cambios atmosféricos: presión barométrica, calor intenso
- Estímulos sensoriales: luces brillantes o parpadeantes, olores fuertes, ruido
- Alimentos (en algunos pacientes): quesos curados, embutidos, chocolate, glutamato
Llevar un diario de los episodios — anotando cuándo ocurren, qué estabas haciendo, qué comiste, cómo dormiste — es la herramienta más útil para identificar tus desencadenantes personales. Hay apps específicas para esto como Migraine Buddy.
Tratamiento de la migraña
Tratamiento agudo (para cortar el episodio)
- Analgésicos: ibuprofeno, paracetamol, ácido acetilsalicílico. Eficaces en migrañas leves-moderadas si se toman al inicio.
- Triptanes (sumatriptán, rizatriptán, eletriptán): medicación específica para la migraña. Los más eficaces para abortar el episodio. Requieren receta médica.
- Antieméticos: metoclopramida, domperidona. Para las náuseas y para mejorar la absorción de analgésicos.
Tratamiento preventivo (para reducir la frecuencia)
Si tienes 4 o más migrañas al mes, tu médico puede proponer tratamiento preventivo:
- Betabloqueantes (propranolol, metoprolol)
- Antidepresivos (amitriptilina)
- Antiepilépticos (topiramato, valproato)
- Anticuerpos anti-CGRP (erenumab, fremanezumab): nueva generación, muy eficaces
- Toxina botulínica: para migraña crónica (más de 15 días/mes)
Si crees que sufres migrañas, consulta con tu médico. Un diagnóstico correcto es importante — hay síntomas similares que pueden tener otras causas. Además, existen tratamientos preventivos muy eficaces que solo un médico puede prescribirte.